Comprendiendo a fondo el mundo del poker online

Carta gratis

Cuando contamos con una buena mano en nuestra partida de poker, adoptar una cierta actitud con respecto al resto de jugadores que compiten contra nosotros en la misma mesa puede ser beneficioso.

Imagina que cuentas con una pareja de A-A en el pre-flop, y entras en la mano apostando. Tan sólo te sigue un jugador más de la mesa, y en el flop aparezca un A-10-2. Lo ideal es que, en un momento así, te sientas como el dueño de la mesa y actúes como si verdaderamente lo fueras. Tu oponente hace check, por lo que ahora la decisión está en tus manos. Imagina que eres el dueño de la mano y tu oponente ha pedido que le dejes pasar gratis. Jamás. Apuestas el triple de la ciega grande, y de esta manera obligas a tu rival a pagar para ver el turn.

Esa es la manera de jugar con la que un principiante debe iniciarse en el poker si tiene deseos de mejorar: agresiva y dominante. Por eso debemos entender a la perfección el concepto de carta gratuita en el poker. Una carta gratuita es aquella que podemos ver tras el flop sin tener que ir a ninguna apuesta, es decir, cuándo todos los jugadores pasan y la apuesta se mantiene al mismo nivel que en la ronda anterior. De esta manera, podemos continuar visualizando nuestras opciones en la jugada sin incurrir en riesgo.

Cuando obtenemos una carta gratuita, debemos pensar que nuestro rival cuenta con una mano especialmente débil, por lo que no quiere arriesgar su stack a la vez que cuenta con algún out que puede convertir la mano en un proyecto interesante. Por lo tanto, sólo debemos hacer check si estamos absolutamente convencidos de que nosotros tampoco contamos con una mano destacable.

De la misma manera, debemos siempre subir la apuesta si creemos contar con una mano superior a la de nuestra rival. Dependiendo del resultado que queramos provocar en el adversario, debemos apostar de una manera u otra. Apostaremos de forma desmesurada cuando queramos forzar al jugador a retirarse, para que las apuestas hasta el momento vayan a nuestro stack y nos libremos de la posibilidad de que cuente con una mano que nos supere. En cambio, apostaremos de forma mucho más moderada si queremos interesar al jugador para que continúe dentro de la mano y podamos sacar un buen bote de la jugada. Por supuesto, este tipo de estrategias siempre deben contrastarse con nuestra mano inicial, nuestra posición en la partida y la personalidad de los jugadores que compartan la mesa con nosotros.